EL ASESINATO DE VÍCTOR LÁINEZ. VIDAS QUE VALEN MÁS, VIDAS QUE VALEN MENOS

El pasado viernes Víctor Láinez, un catalán que vivía desde hacía algunos años en Zaragoza, salió a tomar algo en un local de ocio. Allí coincidió con unos okupas a los que, al parecer, no les hizo ninguna gracia que Víctor luciera unos tirantes con los colores de la enseña nacional. Le insultaron y le provocaron. Víctor optó por abandonar el local y, ya en la calle, fue atacado por la espalda por dos de esos cobardes malnacidos. Le golpearon con un objeto contundente en la cabeza, presumiblemente una barra de hierro, por la espalda, sin la más mínima oportunidad de defenderse. Ya desplomado en el suelo fue también pateado.