LA MANADA INVISIBLE

El 15 de marzo de 2018, una niña española de 12 años fue violada por un grupo de hijos de puta.
¿Habían oído ustedes hablar de este caso? Difícilmente. ¿Por qué? Pues porque se ha producido lo que se conoce como apagón informativo, es decir, policía, autoridad judicial, políticos y medios han callado.

HUELGA FEMINISTA, EL REBAÑO REBELDE

Ahí las tienen: niñas que no han salido aún del cascarón, treintañeras, cuarentonas, mujeres hechas y derechas (o no) que han descubierto, de repente, que el heteropatriarcado las oprime y que todos los hombres son unos cabrones y unos violadores en potencia, como si hubieran brotado del suelo y no tuvieran padre, como si no hubiera hombres decentes, buenos y trabajadores.

LA VIOLENCIA NO TAN SOTERRADA DEL «PROCÉS»

El nacionalismo tiene en el «procés» un proyecto totalitario que ha excluido de la esfera social a la mitad de la población, haciendo creer a la otra mitad que es víctima de un estado fascista que les quita el dinero y la libertad, y que sus conciudadanos son invasores o colonos. Así pues, con el germen del odio anidado en buena parte de ellos, ¿cómo vamos a sorprendernos de que una manifestación acabe a porrazos y a tortas? ¡Pues normal, si es que no puede pasar otra cosa!