Los enemigos de la Navidad
La mejor manera de acabar con algo es vaciarlo de contenido, desnaturalizarlo.
La mejor manera de acabar con algo es vaciarlo de contenido, desnaturalizarlo.
No pretenden informar sino desprestigiar y apartar a un elemento disidente.
Nos cabreamos porque estamos hasta los cojones de los progres.
«La democracia no es tanto el imperio de las palabras como el de las mentiras».
Constitucionalistas son los que no han entendido aún que la Constitución es el problema.
Si no piensa usted «adecuadamente» debe ser sometido a un «proceso de reeducación social».
Esta es la historia de un calvo besucón, que se arrimó en demasía a una chica del balón.
La izquierda, en su pretendida superioridad moral, se revolverá siempre contra aquel que discuta su hegemonía cultural.
Por razones diversas y complejas, estos chicos, en muchos casos, sencillamente no se sienten franceses.
Una sociedad que iguala a hombres y bestias es una sociedad que ha perdido la perspectiva y que alberga el desorden en su seno.