Gómez Dávila: un antimoderno, un reaccionario
«El progreso es el azote que nos escogió Dios».
Nicolás Gómez Dávila
«El progreso es el azote que nos escogió Dios».
Nicolás Gómez Dávila
Lo que importa en el cristianismo es su verdad, no los servicios que le puede prestar al mundo profano.
No son los rusos quienes nos han convertido en una colonia.
Es necesario recuperar la cosmovisión cristiana tradicional y reinstaurar la Cristiandad.
En el nuevo siglo nació la llamada cultura de la cancelación, que como saben ustedes consiste en la pretensión de dejar sin voz al que ose llevar la contraria a la mugre progresista
Insultan al Sagrado Corazón porque, en el fondo, odian al Hombre mismo, hecho a imagen y semejanza de Dios.
Siempre habrá un Winston Smith dispuesto a recordarnos que las piedras son duras y que el agua moja.
La izquierda es una secta que ha perdido el sentido de la realidad.
«El hombre tiende a ejercer todos sus poderes. Lo imposible le parece el único límite legítimo. Civilizado, sin embargo, es el que por razones diversas se niega a hacer todo lo que puede».
La clase política europea ha llenado Europa de sujetos indeseables.