La derecha y la comprensión del mundo
El Estado terrorista no es el iraní. Es el otro.
El Estado terrorista no es el iraní. Es el otro.
Es preciso hacer el idiota en público. ¡Miradnos, somos imbéciles!, parecen decir orgullosos.
El carlismo es, pues, el eco de la patria, de una España que se resiste a claudicar y a morir ante la Modernidad.
No está bien matar a nadie, pero… ¡Ay, ese pero! Ese «pero» es la catadura moral de la izquierda.
Lo que ha saltado por los aires es el cuento de la multiculturalidad. Torre Pacheco ha sido un enorme baño de realidad.
Sufriremos, pero venceremos. A la larga venceremos. Y España será un país para españoles. España volverá a ser nuestra.
El enemigo está en casa. Sólo hay que abrir los ojos.
No son los rusos quienes nos han convertido en una colonia.
Insultan al Sagrado Corazón porque, en el fondo, odian al Hombre mismo, hecho a imagen y semejanza de Dios.
La izquierda es una secta que ha perdido el sentido de la realidad.